Las Cenizas De Angela es uno de esos libros que te atrapan desde el inicio. Además, no es una historia ligera, pero sí muy humana. En esta autobiografía, Frank McCourt nos presenta su infancia sin adornos. Por eso, desde el primer párrafo queda claro el tema: crecer en la pobreza y aprender a resistir.
La historia se sitúa en la Irlanda de principios del siglo XX. En primer lugar, es un lugar marcado por el hambre, el frío y la falta de oportunidades. Sin embargo, el autor consigue narrarlo con cercanía. De este modo, usa un lenguaje sencillo y directo. Así, el lector conecta rápido con la historia.
El libro comienza con una frase contundente sobre la infancia irlandesa. A partir de ahí, esa frase marca el tono del relato. Entonces, McCourt nos cuenta su niñez y adolescencia. Además, lo hace desde el punto de vista de un niño. Por ello, el texto mezcla inocencia y crudeza.
El padre, Malachy, es uno de los personajes más complejos. Por un lado, resulta encantador cuando habla. Por otro lado, es poco responsable. En consecuencia, trabaja de forma irregular. Cuando cobra, suele gastar el dinero en alcohol. Así, esta actitud afecta a toda la familia.
Ángela, la madre, es el verdadero sostén del hogar. En cambio, ella no se rinde aunque todo vaya mal. Además, lucha cada día por dar de comer a sus hijos. Incluso afronta la enfermedad, la pobreza y el rechazo social. Por eso, su fortaleza es uno de los ejes del libro.
Frank y su hermano Malachy deben madurar demasiado pronto. Por ejemplo, desde muy jóvenes trabajan para ayudar en casa. De hecho, recogen carbón y hacen pequeños encargos. Así, cada moneda cuenta. Como resultado, esta experiencia marca su carácter.
Lo más llamativo de Las Cenizas De Angela es su tono. A pesar del drama, hay humor. No obstante, no es un humor forzado. Al contrario, nace de la supervivencia. Por tanto, McCourt no busca dar lástima. Más bien, busca contar su verdad.
En conclusión, este libro es ideal para todo tipo de lectores. No hace falta ser experto en literatura. Además, es una obra accesible y emotiva. Finalmente, deja huella y hace reflexionar. Sin duda, es una lectura que se recuerda durante mucho tiempo.









